
En la pasada Asamblea de Escuelas Católicas, celebrada el 16 y 17 de abril, Teresa Vives, presidenta de EC y también de nuestro patronato, ofreció un saludo de apertura con mensajes llenos de inspiración sobre el estilo educativo que nos caracteriza. Hemos preparado este resumen en cinco claves.
Un valor que trasciende socialmente
A los educadores católicos nos une:
- Un fuerte sentido de pertenencia.
- Pasión por la misión.
- Y compromiso en una propuesta educativa que aporta valor y solidez a nuestra sociedad.
Debemos creernos que somos buena noticia
- Para no perder hondura ni altura en el desarrollo de la vocación-misión de educar.
- Porque tenemos un don que nos hemos comprometido a cuidar y reforzar: porque nos abre al futuro, genera personas positivas y propositivas, personas audaces, personas no ingenuas, ilusas o pasivas.
Los tiempos recios nos movilizan
- A salir al encuentro del otro.
- A estrechar vínculos entre las distintas titularidades.
- A recorrer tramos del camino juntos reforzando búsquedas y tejiendo respuestas adecuadas para cada circunstancia y contexto.
Sí, tejiendo respuestas
- Que nos ayuden a leer la realidad con profundidad
- Que nos ayuden a promover la responsabilidad social
- Que nos ayuden a encarar la existencia con un propósito claro de vida y de sentido.
Queremos ser una caja de resonancia
Que expanda los valores que dan identidad a la escuela católica, para que se conviertan en despertadores:
- De interés.
- De saber.
- De sentido.
- De pensamiento crítico.
- De transformación.
“Que la buena noticia de la que somos portadores rebase los límites de nuestros centros, instituciones y alcance a muchos porque nuestro mundo está necesitado de buenas noticias y, en especial, la del Evangelio”.
Teresa Vives